Tal y como os prometí, hoy os traigo más información acerca de la eficacia del colágeno que ya expliqué lo que es en el post anterior, me de igual como se denomine, ya sea colágeno a secas, hidrolizado que supuestamente se absorbe mejor (gracias a la biodisponibilidad que ofrecen los productos hidrolizados), marinos, con magnesio o todo a la vez, en polvo, en cápsulas o líquido, ninguno bajo esos nombres o formatos a largo plazo tiene los estudios científicos suficientes como para garantizar que las arrugas mejoren, o la artrosis sea más llevadera.  Además, todo suplemento tomado sin descanso acaba por no tener efecto, ni a corto, ni a largo plazo. Son el dermatólogo Agustín Viera y la reumatóloga Montserrat Romero quienes aseguran que no hay suficientes ensayos clínicos en humanos como para garantizar su eficacia.

La biodisponibilidad, una incógnita

“Da la sensación de que el colágeno vale para todo pero en realidad la nutricosmética se debe entender como una herramienta que complementa un estilo de vida sano y equilibrado, con cuidados tópicos de la piel específicos”, considera el dermatólogo.

Para que el colágeno consumido ofrezca resultados tendría que ser asimilado por el organismo, “distribuido por el torrente sanguíneo tiene que llegar a la piel con una determinada concentración para que alcance una eficacia objetiva. Por esa la importancia está en la biodisponibilidad”, señala el especialista.

No todos los productos de colágeno son iguales. Según el doctor Viera, hay productos de colágeno nativos cuya biodisponibilidad es tan baja que la digestión humana solo es capaz de aprovechar un porcentaje inferior al 1%, otros gelatinizados pueden aumentar la biodisponibilidad hasta el 10% y otros hidrolizados aumentan este porcentaje.

“Muchas veces -añade- no están claras las fórmulas, ni las dosis de esas fórmulas, ni el tiempo que hay que utilizar el producto, ni si interactúan unas sustancias con otras, ni los limites superiores para su uso seguro. Hay que considerar que haya una repercusión objetiva en el paciente”.

Estudios escasos

Y el potencial del colágeno todavía no se ha sometido a suficientes estudios como para constatar una evidencia científica.

Según el dermatólogo, hay muy pocos estudios clínicos (en humanos) y siempre comparando el grupo tratado con colágeno oral frente a placebo y no frente a otros tratamientos que hayan demostrado eficacia.

El colágeno en crema facial. EFE/Miguel Tovar

Y lo mismo ocurre con los productoscosméticos con colágeno para la piel. “No todo lo que se aplica en la piel se absorbe y por mucho que se aplique colágeno es posible que no se absorba, que no genere ninguna eficacia sobre el depósito de colágeno de la dermis”.

“De los productos cosméticos se dicen muchas cosas que no se demuestran desde el punto de vista científico por eso el dermatólogo se convierte en un asesor de no solo de la piel enfermas, sino también de la piel sana. Hay que utilizar lo que se haya demostrado científicamente”, apunta Agustín Viera, dermatólogo en la clínica Ivalia Dermis de Las Palmas de Gran Canaria.

Colágeno y artrosis

Que no existe suficiente evidencia científica por el momento también lo comparte la doctora Montserrat Romera, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología y especialista en el Hospital Universitario de Bellvitge de Barcelona.

Los estudios van probando los distintos tipo de colágeno -hay una docena- y hay alguno que podría funcionar frente a la artrosis pero son estudios pequeños y no se puede recetar como un fármaco.

Según la reumatóloga, de todos los tipos de colágeno el más importante es el tipo 2, el que tenemos en el cartílago articular, en una proporción aproximada del 90%, el resto es colágeno tipo 9 y tipo 11. Diferentes eso si, al tipo de colágeno de la piel.

Pero en su consulta, Montserrat Romera no prescribe colágeno, pero otra cosa son las proteínas.

En el cartílago articular -explica- aparte del colágeno hay una serie de proteínas (el sulfato de glucosamina y de condroitina) sobre los que sí existen estudios que apuntan a que pueden tener un efecto sobre la artrosis, al igual que una tercera proteína, el ácido hialurónico que se inyecta a nivel intraarticular, sobre todo en la rodilla.

“De momento no tenemos tratamiento para la artrosis, pero al paciente le recomendamos esas proteínas porque experimentan una mejoría y no tiene que tomar tantos antiinflamatorios”, apunta.

Advierte, no obstante, ante estos productos de colágeno de parafarmacia que en sus fórmulas algunos no indican el tipo de colágeno que contienen, además de recomendar verificar qué otros ingredientes incluyen y que no sean perjudiciales para la salud. EFE

En definitiva, como mencionaba al principio y como ya le he mencionado anteriormente a algún cliente, no recomiendo ningún tipo de colágeno que no sea de los formatos que aquí mencionamos debido a la gran escasez de información sobre este.  Más adelante os compartiré información sobre la glucosamina y algún que otro suplemento a base de magnesio que a mi a corto plazo me han ido muy bien. Y por último, antes de comprar ningún suplemento de colágeno o algún otro, sería recomendable que consultara con su médico de cabecera en base a sus resultados analíticos el suplemento que mejor le podría beneficiar.

 

escrito por : Inés Pernia