OSTEOPORÓSIS

¿Qué es?

La osteoporosis es una afección en la cual los huesos se vuelven menos densos y más propensos a fracturarse. Las fracturas causadas por la osteoporosis pueden provocar dolor y discapacidad. En los Estados Unidos, más de 40 millones de personas tienen osteoporosis o están en alto riesgo de desarrollarla debido a que tienen un nivel bajo de masa ósea.

Los factores de riesgo para desarrollar la osteoporosis incluyen:

  • ser delgado o tener una estructura pequeña
  • tener antecedentes familiares de la enfermedad
  • en el caso de las mujeres, ser posmenopáusica, tener una menopausia temprana o no tener períodos menstruales (amenorrea)
  • usar ciertos medicamentos tales como los glucocorticoides
  • no ingerir suficiente calcio
  • no hacer suficiente actividad física
  • fumar
  • tomar demasiado alcohol.

La osteoporosis es una enfermedad que con frecuencia se puede prevenir. Si esta enfermedad no se detecta, puede progresar durante años sin síntomas hasta que ocurre una fractura.

El manejo de la osteoporosis

Las estrategias para prevenir y tratar la osteoporosis en las personas con diabetes son las mismas que para las personas sin diabetes.

Nutrición.  Una dieta rica en calcio y vitamina D es importante para tener huesos saludables. Algunas buenas fuentes de calcio incluyen los productos lácteos bajos en grasa, los vegetales de hojas verdes, y las bebidas y alimentos enriquecidos con calcio. Hay muchas fuentes de calcio que son bajas en grasa y en azúcar. Además, los suplementos pueden ayudar a cumplir con los requerimientos diarios de calcio y de otros nutrientes importantes.

Ejercicio. Al igual que los músculos, los huesos son tejidos vivos que responden al ejercicio haciéndose más fuertes. El mejor ejercicio para los huesos es el ejercicio que requiere sostener el propio peso. Este tipo de ejercicio hace que uno se esfuerce a trabajar en contra de la gravedad. Algunos ejemplos son caminar, subir escaleras y bailar. El ejercicio regular puede ayudar a prevenir la pérdida de masa ósea y, al mejorar el equilibrio y la flexibilidad, puede reducir el riesgo de caídas y de fracturas de huesos. El ejercicio es especialmente importante para las personas con diabetes, ya que el ejercicio ayuda a la insulina a bajar los niveles de glucosa en la sangre.

Estilo de vida saludable. Fumar es malo para los huesos así como para el corazón y los pulmones. Las mujeres que fuman tienden a pasar por la menopausia más temprano, lo que provoca la pérdida de hueso a una edad más temprana. Además, los fumadores pueden absorber menos calcio de sus dietas. El alcohol también puede afectar negativamente a la salud ósea. Los grandes bebedores son más propensos a la pérdida de hueso y a las fracturas debido a la mala alimentación, así como un aumento en el riesgo de caídas. Evitar el tabaco y el alcohol también puede ayudar con el manejo de la diabetes.

Prueba de la densidad ósea. Hay pruebas especializadas conocidas como pruebas de la densidad mineral ósea (BMD, por sus siglas en inglés) que miden la densidad de los huesos en varias partes del cuerpo. Estas pruebas pueden detectar la osteoporosis antes de que ocurra una fractura ósea y predecir las posibilidades que tiene la persona de fracturarse un hueso en el futuro.
La prueba de la densidad mineral ósea más usada se llama DXA o absorpciometría de rayos X de doble energía. Esta prueba no causa ningún dolor, es similar a una prueba de rayos X normal y puede medir la densidad ósea de la cadera o columna vertebral. Las personas que tienen diabetes deberían hablar con sus médicos para ver si son candidatos para hacerse la prueba de la densidad ósea.

Medicamentos. Al igual que con la diabetes, no hay cura para la osteoporosis. Sin embargo, hay algunos medicamentos que han sido aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis en las mujeres posmenopáusicas y en los hombres. Los medicamentos también han sido aprobados para su uso tanto en mujeres como en hombres con osteoporosis inducida por glucocorticoides.

La vitamina D juega un papel importante en la absorción del calcio y la salud ósea. Se puede obtener de tres formas la primera se sintetiza en la piel a través de la exposición a la luz solar, con la ingestión de ciertos alimentos y por medio de suplementos. Sin suficiente vitamina D, no podemos producir cantidades suficientes de la hormona calcitrol (conocida como la “vitamina D activa”), lo que causa que no se absorba suficiente calcio de los alimentos. Cuando ocurre esto, el cuerpo se ve obligado a movilizar las reservas de calcio depositado en el esqueleto, lo que debilita el hueso existente e impide la formación y el fortalecimiento de hueso nuevo y fuerte. Aunque muchas personas logran obtener suficiente vitamina D naturalmente, las personas mayores a menudo son deficientes en esta vitamina, en parte, debido al escaso tiempo que pasan al aire libre. Pueden requerir suplementos de vitamina D para garantizar una ingesta diaria adecuada.

Los expertos recomiendan un consumo diario de 600 Unidades Internacionales (UI) de vitamina D para personas hasta los 70 años de edad. Hombres y mujeres mayores de 70 años de edad deben aumentar su consumo diario de vitamina D a 800 UI, que también pueden obtenerse de suplementos o de alimentos ricos en vitamina D, como son las yemas de huevo, el pescado de agua salada, el hígado y la leche enriquecida. El Instituto de Medicina recomienda que los adultos no tomen una cantidad superior a las 4,000 UI al día. Sin embargo, en algunos casos en los que existe deficiencia de esta vitamina, los médicos pueden recetar una dosis más alta.

La importancia del calcio

El calcio es necesario para que el corazón, los músculos y los nervios funcionen debidamente, y también para la coagulación de la sangre. La insuficiencia de calcio contribuye de manera considerable al desarrollo de la osteoporosis. Se han publicado muchos estudios que indican que el consumo inadecuado de calcio durante toda la vida está relacionado con la disminución de la densidad ósea y con un alto índice de fracturas. Encuestas nacionales sobre la nutrición revelan que la mayoría de las personas no toman la cantidad de calcio suficiente para que sus huesos crezcan y se mantengan sanos. Se recomienda que consulte el cuadro adjunto titulado “Requerimiento diario del consumo de calcio” para ver cuánto calcio necesita.
Deficiencia de calcio
Aunque una dieta equilibrada ayuda a que se absorba el calcio, se piensa que el aumento en los niveles de proteína y sodio (sal) en la dieta provoca que los riñones eliminen más calcio. Por este motivo, debe evitarse la ingestión excesiva de estas sustancias, especialmente en aquellas personas que consumen poco calcio.

La intolerancia a la lactosa también puede resultar en el consumo inadecuado de calcio. Las personas que no toleran la lactosa no tienen una cantidad suficiente de la enzima lactasa, que es necesaria para la descomposición de la lactosa que se encuentra en los productos lácteos. Para incluir productos lácteos en la dieta, se puede: consumir estos alimentos en pequeñas cantidades, añadirles gotas de lactasa o tomar la lactasa en forma de píldora. También hay algunos productos lácteos en el mercado a los que ya se les ha añadido la lactasa.

Un régimen completo para combatir la osteoporosis

Recuerde que una alimentación rica en calcio y en vitamina D es sólo una parte del régimen para la prevención o el tratamiento de la osteoporosis. Al igual que el ejercicio físico, el consumo suficiente de calcio es una medida que ayuda a fortalecer los huesos a cualquier edad. Pero es posible que estas medidas no sean suficientes para detener la pérdida de hueso causada por el estilo de vida, el consumo de ciertos medicamentos y la menopausia. El médico puede determinar si, además de tener una alimentación adecuada y de establecer un programa de ejercicio físico, necesita algún medicamento para disminuir el riesgo de la osteoporosis.

Fuente: http://www.niams.nih.gov/Health_Info/Bone

escrito por : Inés Pernia

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